El que dijo que el hombre es un animal racional, no estaba enamorado.
Acéptalo, hace tiempo que esa atracción que sentías pasó a otro nivel, yo lo llamo enajenación mental, en la mayoría de los casos, transitoria. Una persona enamorada, no es racional, no es capaz de pensar en si mismo, solo puede pensar en esa persona. Y cuando digo persona, quiero decir sustancia, sustancia que debería considerarse ilegal, perjudicial para tu salud, ya no física sino mental.
Una sola sonrisa producida por esa persona, puede causar en uno mismo reacciones incomprendibles, satisfactorias y placenteras, más aún cuando sabes que tú eres el principal motivo de esa sonrisa.
Estáis muy equivocados si pensáis que por amor no se sufre, bienvenidos al paraíso de las eternas dudas, os presento a los celos, van a estar siempre con vosotros. Por amor se sufre, y mucho.
El amor es radical, estar enamorado es sentir dolor al mismo tiempo que alivio. Prometer, prometer y creerse promesas que acabarán en reproche, en desconfianza, en nunca más. Una persona enamorada no puede ser racional, porque la razón se queda afónica y el corazón no deja de gritar. El cerebro segrega hormonas que camuflan el dolor, impregnando la sangre de ganas de quererse y quererse bien.
El que dijo que el hombre es un animal racional, nunca se enamoró, con lo que se ahorró todo el sufrimiento, y no encontró el sentido de la vida.

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