Dichoso momento en el que confías que todo irá bien. Momento en el que estás segura de que podrás salir adelante, tú sola contra el mundo. Embaucadoras mis palabras que parecían tan seguras en aquellos instantes. Ahora compruebo que todo lo que en un día dije que iba a hacer, era todo una farsa.
Inquietante es esa frustración al ver que ya no eres la misma persona de antes. Al darte cuenta de que te estás fallando a ti misma y a esa gente que un día depositó todo su apoyo y confianza en ti.
Y ahora es cuando me doy vergüenza, porque en vez de estar intentando luchar por seguir adelante como había echo en otras ocasiones, estoy aquí sollozando entre lágrimas, preguntándome que hice mal, y maldiciendo el día en el que se derrumbó mi mundo y no supe como reconstruirlo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario